Las 4 Toxinas que contaminan las relaciones

Creer que los demás van a actuar como lo haríamos nosotros es una de las mayores fuentes de frustración social, pues las personas, por regla general, van a lo suyo. Y de hecho uno de los peores errores que cometemos al relacionarnos con los demás es no empatizar con ellos.

< La empatía es la puerta al entendimiento de lo que está sintiendo la otra persona, si conseguimos ponernos en sus zapatos, comprenderemos mejor cómo podemos ayudarle>.

Y es que muchas veces tenemos patrones de comportamiento y comunicación en nuestras relaciones que son auténticas TOXINAS y paso a describirlas.

LA CULPA O CRÍTICA DESTRUCTIVA.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

LA POSTURA DEFENSIVA.

Consiste en una excesiva sensibilidad a los comentarios o a la crítica. Esta postura no es efectiva e, incluso, es dañina, pues traslada la responsabilidad de la situación a la otra persona.

EL DESPRECIO.

Incluye el sarcasmo, la subestimación, el cinismo, el insulto y la ironía. El desprecio es el mas tóxico de éstos comportamientos ya que transmite repulsa y desdén.

EL AISLAMIENTO.

Incluye cortar la comunicación, el silencio, el rechazo a entablar diálogo, retirarse o ser falsamente agradable, una de las personas desconecta, lo que causa mayor tensión en la relación.

Las causas más frecuentes que pueden dar lugar a estas TOXINAS o dificultad a la hora de relacionarse son la herencia genética, la conducta aprendida, experiencias desagradables a nivel social (como críticas o burlas) y baja autoestima.

Para comenzar a relacionarnos de una forma más efectiva debemos desarrollar una COMUNICACIÓN ASERTIVA, en la que aprendamos a hacer valer nuestros derechos sin pisar los de los demás.

Una de las claves para desarrollar con eficacia este estilo de comunicación es aprender a empatizar por un lado y aprender a comunicar y aprender a comunicar como nos sentimos por otro.

ANTÍDOTO PARA LA CULPA Y LA CRÍTICA

Dirígete al comportamiento que no te gusta en lugar de atacar a la persona. Céntrate en <lo que quiero>, en lugar de <lo que no quiero>. Convierte la crítica en una petición; ¿Qué necesitas?.

ANTÍDOTO PARA LA POSTURA DEFENSIVA

Escucha activamente. Y cuando la otra persona quiera defenderse, pregúntale ¿A qué te refieres? ¿Qué quieres decir?.

ANTÍDOTO PARA EL DESPRECIO

Utiliza afirmaciones como <Yo siento> o <Yo necesito>. Habla en primera persona desde el <Yo > y asume tu parte de responsabilidad en la relación.

ANTÍDOTO PARA EL AISLAMIENTO

Observa qué estás haciendo para que la otra persona no se sienta segura para expresarse. Cuida el entorno y establece unas condiciones adecuadas para que se establezca una comunicación. Y si eres tú la persona que se está aislando, sé consciente de que es fruto del miedo.

La comunicación y el entendimiento son dos objetivos vitales en toda relación (de pareja, laboral, familiar, etc.) y es por ello que debemos trabajar activamente para conseguir que ambas fluyan en nuestra relación dentro de un marco de respeto y crecimiento.