
No utilizar esponjas o guantes para limpiar la zona genital, en ellos se acumulan infinidad de gérmenes.

Evitar el uso de desodorantes íntimos.

Cambiar los tampones y las compresas cada 4 horas.

Realizar la limpieza después de orinar o defecar con papel higiénico blanco e inodoro.

Realizar la limpieza de la región anal hacia atrás.

No utilizar talco o perfumes en la zona genital.

