Control del Riesgo Cardiovascular

Las enfermedades Cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en el mundo. Pero hay una buena noticia, y es que tenemos en nuestra mano una gran arma de lucha contra estas enfermedades: LA PREVENCIÖN.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de los infartos de miocardio y de los accidentes cerebrovasculares prematuros son prevenibles si adoptamos unos hábitos de vida saludables que incluyen:

  • Una alimentación variada y equilibrada.
  • Ejercicio físico de intensidad moderada de forma regular.
  • El abandono del hábito tabáquico.

Así que vamos a ver qué podemos hacer cada una de nosotras para prevenir la enfermedad cardiovascular y controlar los riesgos.

Acudir al cardiólogo 1 vez al año. Toda paciente mayor de 50 años debería acudir a una consulta de Cardiología Preventiva anualmente.

Valorar los hábitos como el tabaco, alcohol y otras sustancias de abuso y abandonar esos hábitos.

Medir la presión arterial.

Una analítica anual para determinar los valores de azúcar en sangre, Colesterol, LDL colesterol, HDL colesterol, triglicéridos, función renal, la función hepática y la función tiroidea.

Intervenciones para reducir los factores de riesgo.

  • Actividad física. Se recomienda realizar actividad física moderada al menos entre 150 y 300 minutos a la semana.
  • Ejercicio de fortalecimiento muscular (pesas).
  • Alimentación saludable. Se recomienda seguir una dieta basada en un patrón mediterráneo, con alimentos frescos, de proximidad y de temporada, y que incluye, comer 5 raciones de fruta y verdura al día, cereales integrales, priorizar la proteína de calidad (yogurt, huevo, leche), la de origen vegetal (legumbres, frutos secos) y el pescado, preferentemente azul. En cuanto a la carne, incorporar pollo y conejo, limitando las carnes rojas y evitando las procesadas, así como los alimentos precocinados, la bollería industrial y las bebidas azucaradas.
  • Abandonar el consumo de tabaco en todas sus formas.
  • Abandonar el consumo de alcohol y si se consume, no exceder los 100 gr de alcohol a la semana.
  • Evitar la exposición a la contaminación atmosférica y acústica (tráfico rodado ).
  • Reducción de peso a valores de índice de masa corporal lo más cercano al peso ideal de cada persona.