Se sabe que las pandemias producen angustia y acentúan los trastornos de la salud mental. El aislamiento prolongado como resultado de las medidas de confinamiento anticontagio puede dar lugar a ansiedad, depresión, ira, hastío, frustración y trastorno por estrés postraumático en algunas personas.
Además, la disminución de las oportunidades de adaptación, el menor acceso a la asistencia médica, el menor apoyo social y de la familia, y la reducción de los recursos de esparcimiento, crean situaciones que a su vez pueden dar lugar a un incremento de la VIOLENCIA SEXUAL. Esto lo señaló Joana Carvalho, PhD., psicóloga y profesora asistente de la Universidad Lusófana de Humanidades e Tecnologías en Lisboa, Portugal.
La Psicóloga Carvalho señala que el aumento de la ansiedad y el confinamiento pueden dar lugar a que algunas personas “tengan un consumo descontrolado de PORNOGRAFÍA a consecuencia de estados de ánimo negativos”. Y esta conducta se pudo confirmar, ya que el consumo de material porno aumentó en Europa durante el confinamiento y lo mismo ocurrió con la violencia sexual. Por cierto, esta violencia que se produce durante el confinamiento puede ser muy peligrosa porque ahora tenemos a un individuo con una conducta controladora a “puerta cerrada“.
De lo que estamos viviendo está claro que debemos idear (Gobierno y profesionales Sanitarios) intervenciones que promuevan el bienestar durante la pandemia de COVID-19, que se centren en mensajes sobre salud sexual para atenuar las consecuencias nocivas del autoaislamiento.
Lo inconcebible, es que, revisando la literatura médica, a la conclusión que han llegado muchos profesionales del sector salud y los pacientes por supuesto, es que ha sido muy difícil encontrar orientación oficial específica en relación con la conducta sexual durante la pandemia, por lo que el público en general recurre a rastrear información sobre el tema a través de infinidad de recursos de diversos proveedores de salud sexual en los diferentes países.
Yo he encontrado para ustedes, la información reciente del New York City Health Department sobre el tema de Sexo más seguro y COVID-19, donde afirman:
- El virus se propaga a través de partículas presentes en saliva, moco y aliento de las personas con COVID-19.
- Se ha identificado el virus en heces y semen.
- Usted es su pareja sexual más segura.
- La siguiente pareja sexual más segura es la persona con la que usted cohabita.
- Limitar el sexo con cualquier persona fuera de su casa.
Y finalmente la International Society for Sexual Medicine y la International Society for the Study of Women´s Sexual Health han emitido declaraciones que describen orientación en torno a la actividad sexual en COVID-19 y recomiendan EVITAR CONDUCTAS SEXUALES DE ALTO RIESGO, que por cierto, durante los tiempos de COVID-19, ahora incluye los BESOS.
Chicas… a guardarnos los besos para cuando llegue el buen tiempo.

