El siglo XXI ha visto un resurgimiento global de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Desde principio de la década de 1990, las tasas de gonorrea, sífilis, e infecciones por clamidia en los países de altos ingresos han aumentado sustancialmente, sobre todo en hombres que tienen sexo con hombres (HSH).
Junto con el aumento de estas ITS establecidas, están apareciendo epidemias y brotes de agentes patógenos de transmisión sexual “no clásicos “causantes de una amplia gama de síndromes clínicos.
Estos patógenos incluyen patógenos entéricos (por e. Shigella y virus de la Hepatitis A), patógenos que se transmiten por contacto cercano (por ej., Neisseria meningitidis) y patógenos recientemente caracterizados que pueden propagarse por contacto sexual (por ej., virus Zika).
Uno de los temas que mas empieza a preocuparnos a los médicos y en particular a los que como yo, que al ser Ginecóloga me veo en la situación de que tengo que tratar a estas pacientes, es el hecho del AUMENTO DE LA RESISTENCIA A LOS ANTIMICROBIANOS que limita cada vez más las opciones terapéuticas para las ITS.
En el caso de la Shigelosis como enfermedad de transmisión sexual, se ve potenciada por el contacto oral-anal directo, sexo sin condón, parejas sexuales múltiples, uso de redes sociales (aplicaciones) para conocer parejas sexuales, y asistencia a fiestas sexuales.
Una de las principales características de la transmisión sexual de Shigella es la resistencia a múltiples antimicrobianos, en particular azitromicina y ciprofloxacina. Ya tenemos inclusive brotes de shigelosis resistente a los antimicrobianos reportados en Europa, América del Norte, Australia y Asia.
En el caso del virus de la hepatitis A (VHA) causa una hepatitis aguda, autolimitada, que es fulminante en menos del 0,5% de las infecciones. Se transmite por la vía fecal – oral, por la ingestión de comida o agua contaminada, o por contacto directo con una persona infectada.
Los esfuerzo para controlar los brotes recientes de infección por VHA han sido multimodales, enfocados a crear conciencia en la comunidad y entre los profesionales de la salud, en la vacunación y en el mejoramiento de los servicios de salud para todos los contactos sexuales (atención de la pareja), incluyendo los ubicados por el uso de aplicaciones de citas y sitios web.
Patógenos emergentes transmisibles sexualmente



Neisseria meningitidis.
Que puede producir: Uretritis y enfermedad por meningococo invasivo en HSH.
Linfogranuloma venéreo.
Que puede producir: Linfadenopatía inguinal, proctocolitis y/o cervicitis (cuello uterino) dependiendo del tipo de práctica sexual.
Virus Zika.
El primer caso por transmisión sexual fue detectado en 2008, en un hombre que regresó a EE.UU proveniente de Senegal, y en su esposa, que no había viajado al extranjero. Ambos tenían infección aguda por VZIKA, confirmada serológicamente.
El VZIKA se ha detectado en el semen, en la orina, en la saliva y en las secreciones vaginales.
Es probable que la fracción de la población infectada por VZIKA, vía transmisión sexual sea baja. Para reducir el riesgo de transmisión sexual del VZIKA. La OMS recomienda que los hombres y las mujeres usen CONDONES constantemente o que se abstengan de tener relaciones sexuales durante al menos 3 meses, después de una posible exposición al VZIKA o, en el caso de una infección conocida o presunta.

